lunes, 23 de noviembre de 2009

Reseña histórica de los Juicios Orales


El Juicio Oral tiene raíces griegas en el Tribual de los Heliastas, el cual tomaba su nombre de la helia, parte del ágora o plaza pública donde se costituía y sesioaba como una especie de jurado popular. El encausado comparecía ante el tribunal y de viva voz exponía su caso, como lo explica Platón en su Apología de Sócrates.

También tiene raíces en la República romana, en la cual los procedimientos penales se realizabam con la sola intervención de los magistrados, cuas decisiones se basaban generalemente en la costumbre. La publicidad se exigía al dictar el fallo. Se permitía la autodefesa. La sentencia y la ejecución dependían del arbitrio (no de la arbitrariedad) del magistrado. Cuando la pena impuesta era la de muerte o se trataba de una patrimonial superior a un mínimo determinado, se requería la confirmación de los Comicios ciudadanos, que era asambleas del pueblo romano, reunidas para elegir a sus magistrados, como también para tratar los negocios públicos.

El procedimieto judicial comprendía las siguientes etapas:
  1. El emplazamieto o diei dictio;
  2. La instrucción o acquisitio;
  3. La sentencia o iudicatio y multae irrogatio;
  4. La casación o provocatio;
  5. Y la sentencia de los Comicios o iudicium pupuli, que confirmaban o revocaban la resolución impugnada.
El procedimiento probatorio era oral y comenzaba con una breve exposición de los cargos por parte del actor, que eran rechazados por el inculpado. Acto seguido se ofrecía las pruebas, particularmente las testimoniales, e intervenían los abogados o jurisdicentes quienes realizaban la exposición del caso y llamaban a declarar a los testigos, empenzando por los del actor y acontinuación los del demandado. También se presentaban documentos probatorios. Esta etapa solía llevar varios días. Desahogadas las pruebas, el jurado procedía a evaluarlas para dictar sentecia, ya fuera absolutoria o condenatoria.

En la Edad Media el enjuiciamiento dejó de ser oral y adoptó la forma escrita o inquisitiva, gracias a un Decreto del Papa Inocencio III, dado e 1216, en la que se establece que todo lo actuado ante el juez debería quedar por escrito, bajo la advertencia de que todo aquello que no constara en actas no tedría valor: quod non est in actis est i mundo. Fue así que, tanto el interrogatorio del imputado, como las pruebas ofrecidas por los testigos se recogieron por escrito, como se hace actualemnte en loa que conocemos como autos del proceso.

El apogeo del sistema escrito o inquisitivo predominó en los tiempos más oscuros de las monarquías absolutistas de los nacientes Estados nacionales. Si embargo, después de la Revolución Francesa, la Ilustración rescató el juicio oral, e influyó para que el principio de publicidad y de inmediación quedara consagrados en los diversos decretos que se emitieron en 1789 a 1791, mismos que estuvieron vigentes hasta la publicación del Código de Napoleón de 1808, que introdujo el procedimiento mixto, el cual consta de instrucción escrita y de juicio oral.




BIBLIOGRAFÍA

  • BORJÓN, José J. "El juicio oral y su implatación en México". Revista Conciencia. México (7) Diciembre 2002.
  • CARBONELL, Miguel. Qué son y para qué sirven los juicios orales. Porrúa. México 2008.


No hay comentarios:

Publicar un comentario